Así que un buen día me dirigí a mi agencia de viajes favorita (Viatges One Way de Sant Boi) y les hice la consulta de que me aconsejaban para viajar hacia allá, muy amablemente me recomendaron varias opciones y tras darle unas cuántas vueltas me decidí por una de estas, así que volví y me apunté al famoso viaje a París.
¡¡¡ París prepárate que voy para allá !!!
Un lunes temprano de primeros del mes de septiembre comenzó mi viaje en Barcelona ciudad, salir de Barcelona ya nos costó un poco por los embotellamientos típicos de a todas las horas del día, pero una vez cogida la autopista AP-7 en dirección a la frontera francesa la velocidad se hizo estable y fuimos desplazándonos dirección norte sin ningún contratiempo. A mediodía paramos a comer en la localidad gala de Nimes.
La ciudad de Nimes con poco más de 140.000 habitantes (vigésima ciudad francesa por su población) representa un caso típico de aquello que en París se denomina ciudad de provincias. Nimes representaría el límite occidental de la provincia ortodoxa de la Provence. Es posible que le falten la animación cultural, el romanticismo y el snobismo de París pero goza de ese sol mítico del Midi que tanto atraía y atrae a franceses y extranjeros por la mítica carretera nacional 7 (Route Nationale 7). Nimes es conocida por sus fiestas, la "Ferias" (en español), los toros, su origen y monumentos romanos. Su coliseo (Les Arenes) domina la antigua Nemausus, así como el templo (la Maison Carrée) y la muralla. Lo romano y lo taurino resumen los tópicos de Nimes, junto al cocodrilo que es su símbolo. A degustar pues sus grandes atractivos culinarios y arqueológicos en mitad de una metereología favorable (con la condición de que no sople el Mistral) Nimes posee la temperatura media más alta del verano francés.
Después de comer volvimos a la carretera y partimos en dirección a Lyon.
El recorrido hasta Lyon fue entretenido, llegamos a finales de la tarde y nos quedamos a pasar la noche allí, si hubiese ido ahora habríamos llegado a París en el mismo día atravesando el viaducto de Millau, la fastuosa obra de Sir Norman Foster, pero en aquellos tiempos aun no se habían comenzado ni a pensar en semejante idea.
La importancia histórica de la capital del departamento del Ródano viene dada por su privilegiada posición geográfica en la confluencia del Ródano y el Saona, rodeada de altiplanicies estratégicas, en el costado oriental del Macizo Central. La etimología de su nombre es céltica, Lugdunum. Dependió de la tribu de los segusiavos, tributarios de los eduos. Bajo el dominio romano, alcanzó un carácter de auténtica capitalidad, después de la fundación de Munacio Planco, en el 43 a. C., de una colonia sobre la antigua Lugdunum. Capital de la Gallia Lugdunensia, fue el corazón económico y político de toda la Galia hasta el 197 d. C., en que los soldados de Septimio Severo, en lucha con Albino, la arrasaron. Lyon no se repuso de aquel golpe.
Con la disgregación del Imperio romano, la ciudad fue conquistada primero por los hunos, luego por los burgundios y, por fin, pasó a poder de los francos con Clodoveo (534). En el 725, fue invadida por los musulmanes; pero, después de la batalla de Poitiers (732), los francos la reconquistaron. Por el tratado de Verdún (843), Lyon correspondió a Lotario, constituyéndose en capital del nuevo reino de Provenza. A mediados del s. X, la ciudad pasó a dominio del rey de Borgoña, mientras aumentaba el poder personal del arzobispo (debido a las tensiones y los infinitos fraccionamientos feudales de los territorios que la rodeaban), hasta el punto de que, cuando en 1032, Lyon pasó con su territorio a la jurisdicción del emperador Conrado II, éste no pudo ejercer realmente ninguna autoridad sobre la ciudad. A su vez, el poder arzobispal comenzó a minarse por los ataques del cabildo y ello alentó a los burgueses a repetidos intentos de emancipación, entre 1262 y 1307, mientras el rey aprovechó tales desórdenes para realizar una efectiva anexión de Lyon a la corona francesa.
De esta paz con la corona, los ciudadanos obtuvieron importantes ventajas, como la de poder constituirse en comuna, elegir sus cónsules y dictar impuestos; pero, al evolucionar, este "consulado ciudadano" fue adquiriendo un carácter aristocrático muy discriminado, en manos de un grupo de familias de la alta burguesía, proceso que culminó cuando Carlos VIII confirió la nobleza a sus miembros (1495). Esta vitalidad burguesa cuajó en sus famosas ferias, dos anuales en el s. XV, que muy pronto se ampliaron a cuatro. A esta actividad eminentemente bancaria pronto se añadió, también desde el s. XV, la industria sedera (1466) que hará de L. la capital sedera de Francia y una de las más importantes de Europa.
La característica principal de la personalidad sociológica de Lyon fue la lucha entre el consulado aristocratizante y la masa del pueblo ciudadano, que buscó apoyo directo en la corona, en un largo proceso que va desde Carlos VII y Luís XI a Enrique IV, quien, completando el proyecto de reformas de Enrique II, sometió completamente el movimiento comunal. Sin embargo, esta sumisión a la monarquía no impidió el espíritu de reivindicaciones sociales por parte de la masa obrera que tuvo manifestaciones graves en 1744 y en otras ocasiones del s. XVIII. En la Revolución francesa, Lyon se convirtió en un verdadero centro contrarrevolucionario a partir del triunfo jacobino en la Convención, y en 1793 rompió oficialmente con la Convención parisina, de modo que tuvo que ser conquistada militarmente por el ejército de Kellermann e incluso se pensó en arrasarla totalmente, misión que se encomendó a Fouché. La caída del partido hebertista y la reacción termidoriana la salvaron. Pero la revancha del "terror blanco" no fue dominada sino con el advenimiento de Bonaparte. Durante el s. XIX, padeció varias revueltas de los obreros de la seda (1831 y 1834). Fue centro del movimiento de la Resistencia durante la II Guerra mundial y padeció mucho bajo el poder alemán.
El París que admiramos hoy es el producto de una rica historia, caracterizada especialmente por sucesiones de monarcas que plasmaron su ego construyendo enormes palacios, catedrales y jardines espectaculares, así como también por personajes preocupados por la cultura que desarrollaron las universidades y los artistas e intelectuales que dejaron su huella indeleble en cada uno de los barrios de Paris. He aquí una breve reseña de la historia de esta increíble ciudad.
Al parecer los primeros pobladores fueron una tribu celta que se asentó en el siglo III a.c. en las actuales islas de la Cité y Saint-Louis: los parisii. Estas islas les proporcionaban subsistencia y una defensa natural contra agresiones externas. La vida de este grupo, conocido por las monedas de oro que acuñaban, llegó a su fin cuando los romanos decidieron ir a la Galia y ocuparon su ciudad, la Lucoticia.
Los parisii resistieron la invasión romana, pero fueron derrotados. Seguidamente, los romanos reconstruyeron Lucoticia, llamándola Lutecia. Levantaron murallas, un gran palacio (actual Palais de Justice), un circo (Arenas) y termas (Cluny), extendiéndose a la ribera izquierda del Sena, lo cual hace pensar en la importancia de esta ciudad para los romanos.
Ya en épocas de decadencia romana, hacia el siglo III, los bárbaros comenzaron a ocupar sus territorios. Juliano se estableció en Lutecia para controlar su avance, pero sus principales ocupaciones eran el ocio y la diversión. Cuando los hunos, en el siglo V bajo el mando de Atila, avanzaron desde el norte, los habitantes de Lutecia iniciaron la retirada a tiempo. Fue cuando Santa Genoveva les pidió que rueguen protección a Dios. Atila pasó de largo, y es así como Santa Genoveva , con el tiempo, fue declarada santa patrona de París.
Con la llegada al trono galo del franco Clodoveo finaliza el período romano. Clodoveo se convirtió al catolicismo en el 493. En el 508 estableció Paris como capital y el país adoptó el nombre de Francia.
Siguió el período llamado de "los reyes holgazanes", que no dejó obras muy significativas y perdurables, y la caída del sistema político.
En el año 768, subió al trono Pipino el breve, que al morir divide el reino entre sus dos hijos: Carlomán y Carlomagno. A la muerte del primero, Carlomagno se proclamó rey único.
Tras los ataques normandos del siglo IX, la ciudad, pese a su resistencia, quedó muy deteriorada y la ribera izquierda fue arrasada, por lo cual sus habitantes debieron refugiarse nuevamente dentro de la Isla de la Cité.
En el año 965, llegó al trono Hugo Capeto (llamado así debido a la gran capa que solía usar). La ciudad comenzó a recuperar su esplendor, se extendió a la orilla derecha, y los bateleros organizaron una corporación que tenía una embarcación en su escudo y por lema "Fluctuat nec mergitur" (algo así como "a flote, sin hundirse jamás"), que más tarde sería emblema de París.
Entre las obras más significativas de este período, podemos citar el comienzo de la construcción de la catedral de Notre Dame, la Sainte Chapelle, la construcción de obras para suministro de agua potable, y bajo el reinado de Felipe Augusto, una gran muralla rodeando la ciudad. Pero lo más importante fue la creación de la primera universidad, lo cual transformó a la ciudad en el principal centro cultural del mundo. En el año 1257, se fundó la Sorbona.
Siguieron años de persecuciones religiosas e intrigas políticas por la sucesión al trono de Francia que desencadenaron la Guerra de los Cien Años contra los ingleses. Carlos V el Sabio se asentó en el poder y comenzó la construcción de la Bastilla y el Châtelet. Se estableció en el Louvre, adonde trasladó su colección de casi mil manuscritos.
Llegó la ocupación de París por parte de los ingleses, que no fue recuperada sino hasta 1437, y la llegada de Carlos VII al trono. Con su hijo, Luís XI, finalizó la guerra y su principal ocupación fue el desarrollo de las artes y la instalación de la primera imprenta en la Sorbona.
En 1515, llega al trono Francisco I, ilustrado y amante de la buena vida. Enfrentado a Carlos I de España, durante una batalla es tomado prisionero. El pueblo parisino pagó su rescate y se dice que en agradecimiento agrandó y embelleció el Louvre. También reconstruyó el Hotel de Ville y fundó el Colegio de Francia. Al fallecer le sucedió su hijo Enrique II que murió en un torneo en la plaza des Vosges, en el Marais.
Su sucesión, al ser sus hijos muy pequeños, trajo aparejados numerosos enfrentamientos por diferencias religiosas entre los aspirantes, y dejaron a la ciudad malherida y hambrienta. Así que finalmente el pueblo parisino reconoció a Enrique IV como rey, quien emprendió la tarea de reconstrucción, con la ayuda de Sully y Miron. Se finaliza el Pont Neuf, se construyen plazas, como la des Vosges, se amplían el Louvre y las Tullerías.
Asesinado en 1610, Enrique IV es sucedido por su esposa María de Médicis (su hijo es muy pequeño), quien construye el Palacio de Luxemburgo, rodeado de los famosos jardines. Cuando su hijo Luís XIII llega al trono, asesorado por Richelieu, la monarquía fue fortalecida, desplazando las ambiciones de ascenso de la nobleza, y París siguió su crecimiento, aunque el pueblo estaba cansado del despotismo y la miseria.
Cuando muere Luís XIII, Luís XIV tiene 5 años. Los nuevos problemas de sucesión, sumados al descontento del pueblo y las ambiciones de los nobles dieron lugar a revueltas. Pero el poder siguió bajo control real.
Con las maniobras de Richelieu y Mazarino, Luis XIV, envuelto en aires de grandeza, manejó el país a su antojo. Reformó el Louvre, pero, no satisfecho, mudó toda la corte al Palacio de Versalles, que hizo construir especialmente. Mandó limpiar las calles de mendigos y maleantes, construyó las plazas de Victoire y Vendôme, creó un asilo para heridos de guerra -Los Invalidos- y un observatorio. Su reinado fue el más largo de la Edad Moderna (72 años, desde 1643 a 1715).
Le sucedió su bisnieto, Luís XV. Durante su reinado, se construyó la Place de la Concorde, el Panteón y la Escuela Militar. Estos años fueron los del "Siglo de las Luces"; los filósofos (Montesquieu, Voltaire, Rousseau, Diderot, entre otros) sembraban ya el germen de la revolución.
Napoleón quería hacer de París la ciudad más bella del mundo: construyó el Arco de Triunfo, el Arco del Carrousel, la iglesia de la Madelaine, el Palacio de la Bolsa...Sus posteriores fracasos en Rusia y España acabaron con su gobierno, y la ciudad se vio otra vez invadida por ingleses, prusianos y rusos.
Luís XIII intentó recuperar el poder. En 1824 puso a su hermano Carlos X al trono, quien ante el descontento popular debió abdicar, cediendo el lugar a Luís Felipe. Durante su reinado se inauguró la primera línea de ferrocarril, pero no se preocupó mucho de su pueblo, lo que relató Víctor Hugo en sus novelas, y en especial en Los Miserables.
Por ello, Luís Felipe debió abdicar y así llegó al poder Napoleón III. Este decidió modernizar la ciudad y convocó para ello a George-Eugène Barón Haussmann, una de las personas que más huella dejó en París. Se derribaron barrios insalubres (como los medievales que estaban frente a Notre Dame), se construyeron grandes boulevards, entre ellos los famosísimos Campos Eliseos, se levantó el mercado de Les Halles y la Opera Garnier. Se anexaron barrios de los alrededores, como La Villete y Montmartre y las calles se iluminaron con treinta mil farolas a gas. El París que vemos hoy se debe en buena parte al trabajo de Napoleón y Haussmann.
La ciudad sumaba en esos tiempos un millón de habitantes, debido al éxodo rural y la incorporación de ciudades vecinas.
Pero pese a todo ese brillo, el pueblo sufría de jornadas laborales de 17 horas, entre otras injusticias. Así que al grito de "Abajo el Imperio, arriba la República" se sublevaron tomando las Tullerías. Los prusianos, a quienes Napoleón III había declarado la guerra, aprovecharon la situación y asediaron París. El pueblo, desesperado por el hambre, capituló. Llega al gobierno republicano Louis Adolphe Thiers.
Sigue el descontento, y en 1871 se funda una Comuna compuesta por distintas corrientes ideológicas. El gobierno republicano se refugia en Versalles, pero comienza la represión de los "communards". El Muro de los Federados en el cementerio Pere Lachaise rinde homenaje a los caídos durante estos sucesos. En plena guerra civil, se incendian el Palacio de las Tullerías y el Hôtel de Ville. La Comuna sólo duró once semanas.
Después de tanta lucha civil y miseria, los políticos comenzaron a pensar un poco en los más desfavorecidos y en recuperar la ciudad.
El año 1889 llega con la famosa Exposición Universal y en 1890 la Torre Eiffel. Siguieron el primer metro y la iluminación eléctrica en las calles. Paris fue también la ciudad organizadora de los Juegos Olímpicos de 1900 y en 1924. Los años de la Belle Époque. La incorporación de ciudades próximas elevaba la población a casi tres millones de habitantes.
En 1910, una crecida del Sena provocó una de las peores inundaciones de la ciudad.
La Primera Guerra Mundial no afectó demasiado a la ciudad, aunque fue bombardeada, y los años que siguieron vieron el desarrollo de las diferentes ramas del arte en todo su esplendor, así como la agitación política y de las clases trabajadoras exigiendo reformas laborales. La ciudad seguía creciendo al tiempo que se hacían necesarias viviendas para la clase obrera.
En 1919, se inaugura la primera línea aérea comercial, que unía París y Londres.
Durante la Segunda Guerra Mundial, París fue ocupada por los alemanes, en 1940. Sus habitantes judíos sufrieron la masacre. Con la llegada del general Philippe Leclerc, (rodeado por cierto de ex-combatientes republicanos españoles de la 2ª División Blindada) el 25 de agosto de 1944, el comandante de la guarnición, el general Dietrich von Choltitz capituló sin ejecutar las órdenes de Hitler que le exigían destruir la ciudad.
A partir de estos momentos, se produjo un fenómeno de regresión demográfica, debido en parte a las guerras, a la fuerte caída de la natalidad, y a que la ciudad ya no tenía capacidad para albergar tanta gente, la cual se dispersó en los alrededores.
En 1947, Christian Dior organiza por primera vez un desfile de modelos.
La post-guerra fue para París uno de sus mejores momentos; tiempos de pensadores como Sartre, Simone de Beauvoir, Jacques Prevert, etc, sentados en los cafés, como los famosos Cafe des Deux Magots y el Cafe de Flore, discutiendo sus ideas. Así, en Mayo de 1968, estudiantes y obreros se rebelaron contra los poderes establecidos y Charles de Gaulle debió renunciar. En 1976, el Estado acordó por primera vez una municipalidad autónoma a la capital. Jacques Chirac fue elegido alcalde de París. Fue reemplazado en 1995 por Jean Tiberi y en 2001, por Bertrand Delanoë. Bertrand Delanoë se destacó sobre todo por su voluntad de reducir el espacio de los automóviles en la capital en favor de transportes comunitarios y taxis. George Pompidou, sucesor de De Gaulle, fue un hombre preocupado por la cultura; en 1977, 3 años después de su muerte, se fundó el Centro Pompidou, cuya construcción había emprendido con no pocas polémicas en el corazón de la ciudad.
Los presidentes que siguieron, Giscard d'Estaing y François Miterrand, siguieron contribuyendo a enaltecer París y su patrimonio arquitectónico. Así, en 1986 se inauguró el Museo de Orsay, y en el año 1989, en el marco del segundo bicentenario de la revolución, se inauguraron obras como el Grand Louvre, la Opera-Bastilla y el Grande Arche de la Defense. En 1996, Chirac, electo presidente el año anterior, inauguró la Biblioteca Nacional de Francia, el último de los "Grandes Trabajos" iniciados por el presidente Miterrand, que falleció ese mismo año.
George-Eugène Barón Haussmann
El Barrio de La Defense y el Grand Arche
Después de patearme París entero (o por lo menos a mi me lo pareció) me decidí a conocer una de sus mayores atracciones turísticas: El Moulin Rouge, después de pagar una pasta por ver el espectáculo y media botella de champán (sin cena, claro…) la verdad es que no estuvo mal, pero claro viendo los tiempos que corren…
En un momento especial en la historia de Francia, un tiempo entre dos guerras, una época en que las libertades y las ganas de vivir llenaban el espíritu de los parisinos nació el Moulin Rouge, el cabaret más famoso del mundo, el 6 de octubre de 1889, de la mano de dos grandes hombres de negocios: Joseph Oller y Charles Zidler.
El lugar para la implantación del cabaret fue elegido con cuidado; el barrio de Montmartre estaba "de moda", era el barrio donde se reunían a beber personajes de dudosa reputación y donde podían encontrarse mujeres de mala vida. El baile del Moulin Rouge, frecuentado en sus comienzos por la gente del pueblo, poco a poco atrajo también a los aristócratas, quienes asistían igualmente mezclándose con la clase popular.
En el exterior, un molino rojo gigante de aspas móviles daba la bienvenida; adentro, una pista de baile gigantesca, un pequeño escenario, espejos y cortinados por todas partes.
Al fondo había un jardín para el período estival donde se había instalado un enorme elefante de yeso, de la Exposición Universal de 1889, en cuyo interior se podía ver un espectáculo de danza del vientre.
Entre los artistas más destacados que pasaron por el Moulin Rouge se destaca especialmente Celeste Mogador, la creadora de la famosa Quadrille, la danza endiablada que hizo perder la cabeza a todo París y que diera origen al famoso can-can francés. Otras recordadas artistas que pasaron también por su escenario fueron la Goulue, Miss Jenny, Nini Pattes-en-l'air, la Môme Fromage, Jeanne la Folle. Numerosos artistas hallaron inspiración en el Moulin Rouge, entre ellos Henri de Toulouse Lautrec, quien con sus dibujos coloreados inmortalizaría escenas del espectáculo y sus bailarinas, en especial la Goulou.
Cartel sobre el Moulin Rouge
obra de Henri de Toulouse Lautrec
Hacia 1902, desavenencias entre sus fundadores, la partida de la Goulou, la competencia con otros establecimientos y su can-can pasado de moda provocaron el fin de los bailes del Moulin Rouge. Sólo en 1907 recuperaría su antiguo brillo con la aparición de Mistinguett, quien se convirtió con el tiempo en una estrella del music-hall y recuperó el esplendor perdido del famoso cabaret. Cuando ella se retiró, nada volvió a ser como antes, y el Moulin Rouge no fue más que otro club nocturno entre tantos.
Durante la Segunda Guerra Mundial y bajo la ocupación alemana la ciudad perdió su alegría. Días antes de la liberación de Paris, Edith Piaf hizo su presentación en el Moulin Rouge, acompañada de Yves Montand.
En 1951, Georges France adquirió el cabaret y lo renovó, dispuesto a devolverle su antiguo esplendor: Volvieron así las veladas danzantes, las grandes atracciones y fiestas suntuosas.
En 1955, de la mano de Joseph y Louis Clérico comenzaron las cenas-espectáculo del Moulin Rouge con un éxito absoluto. En 1962 se instaló un acuario gigante donde bailarinas desnudas nadaban ante los ojos fascinados de cientos de espectadores, y al principio por superstición, luego por tradición, los espectáculos de revista llevaron nombres que comenzaban con "F": Frou Frou, Frisson, Fascination, Fantastic, Frénésie... en 1988, para festejar el centenario del cabaret, se eligió "Formidable".
Al día siguiente pensé en ponerme un poco más serio y me fui a conocer un lugar especial: el palacio de Versalles, casi nada.
El origen de este palacio está en un pabellón de caza construido por Philibert le Roy para Luís XIII. Luís XIV (el Rey Sol) lo utilizó inicialmente para retirarse a el con su favorita fuera de los comentarios de la corte. No obstante se vio atraído por este paraje e hizo tres ampliaciones, que coincidieron con momentos personales y políticos, hasta que en 1710 concluyo la ultima gran reforma que le proporción el aspecto actual, aunque con algunas diferencia.
Lo que sorprende de este palacio es su grandiosidad espacial. Esto es debido a que Luís XIV obligó a la corte y a los nobles a vivir junto a el en una posición subordinada evitando nuevas revueltas de la nobleza, que ya había sufrido durante su infancia (La Fronda), consiguiendo así el triunfo de la monarquía absoluta. La primera reforma fue acometida por Le Vau, y supuso el embellecimiento del patio central, así como la construcción de nuevos pabellones para invitados así como establos y cocinas. La segunda ampliación fue más importante y tras desechar la idea de demoler el palacio primitivo para la construcción de uno nuevo, se opto por conservar la parte original del palacio (el patio de mármol), haciendo una especie de envoltura del mismo hacia los jardines. La tercera y última ampliación se encomendó a J.A. Mansard. Esta fue la mayor de todas y supuso triplicar la superficie del palacio mediante la construcción de dos alas laterales, así como la redecoración de la fachada al parque construida anteriormente. El resultado fue un palacio con una longitud de casi 500 m, y que es en gran medida lo que aún hoy podemos ver.
Los aposentos del delfín en la planta baja son un prodigio de finura decorativa, ya que están decorados con exquisitos boisieres policromos, como los de la biblioteca o los del gabinete interior de la defina. En el ala norte lateral destacan la capilla palatina y la opera que son de una belleza sin par y que aún hoy siguen utilizándose. En el ala sur, y ya en en s.XIX , el rey Luís Felipe construyo la galería de batallas, en la que se hace un repaso por la historia de Francia a través de diversos artistas. Este rey fue el que convirtió este palacio en museo dedicándolo "A todas las glorias de Francia". Al lo largo del palacio existen otras muchas salones y cuartos que no desmerecen del conjunto.
En cuanto al parque, otra obra maestra, es obra de Le Notre. Los jardines concebidos como una extensión de las salas del propio palacio son de estilo francés y muestran el triunfo del hombre sobre la naturaleza, dominándola y obligándola a desarrollarse donde y como deseaba la voluntad humana, y que a medida que se aleja del palacio del rey, se le va dejando mayor libertad, hasta llegar a la naturaleza salvaje en el extremo del conjunto.
Dentro del parque se encuentran infinidad de fuentes como la del Latona, la colonnade, la de Ceres, la de los baños de Apolo., aunque destaca en el eje central la del carro solar, que representa a Apolo en el momento de salir del océano conduciendo su carro para iluminar a la tierra, en clara alusión al rey que de la misma manera que el iluminaba a Francia. Existen así mismo dos pabellones de especial belleza, el gran trianón y el pequeño trianón, construidos por Luís XIV y Luís XV para sus favoritas.
El palacio de Versalles se convirtió en el modelo a imitar por todas las cortes europeas, mas concretamente en el insuperado modelo. De hecho, algunos soberanos ante la imposibilidad de igualar Versalles, optaron por reconstruirlo en sus paises, creando réplicas casi exactas, como por ejemplo Luís II de Baviera o el Maharajá de Kapurthala que lo intentó con menor fortuna. Y no es de extrañar pues es sin duda el más hermoso de los palacios que ha concebido el hombre, a la vez que el más representativo del poder real.
A esto contribuyó el clasicismo francés, en el que se encuadra este palacio, tomando lo mejor del renacimiento y del barroco para lograr un estilo grandioso y único en Europa. Actualmente el palacio se utiliza en determinados eventos de estado, siendo además la sede de la Asamblea Nacional Francesa, (reunión del Congreso y el Senado) que se reúne en el para los grandes temas de estado como las reformas constitucionales. De vez en cuando se hacen recepciones rememorando su antiguo esplendor, para lo cual se invita a algún príncipe o princesa que crea una falsa ilusión de que el Versalles de Luís XIV continua vivo.
El último día de mi estancia en parís lo dediqué a darme una vueltecilla por el parque de Disneyland, y que decir, cómo se suele decir en estos casos: No hay palabras, hay que acercarse en persona para poder decir algo coherente, ya sabemos que los yanquis son un poco exagerados pero bueno…
Disneyland Resort Paris es un complejo de recreo y vacaciones situado en Marne-la-Vallée, una ciudad al este de París, Francia. El complejo se encuentra a 32 kilómetros del centro de París, en la comuna de Chessy.
"Disneyland Resort Paris" consta de dos parques temáticos, una zona de entretenimiento y siete hoteles oficiales de Disney. Funciona desde el 12 de abril de 1992, fue el segundo resort de Disney en abrirse fuera de Estados Unidos (después de Tokyo Disney Resort), y el primero perteneciente y explotado por Disney. Con 14,5 millones de visitantes en 2007, es uno de los destinos turísticos más importantes de Europa.
Disneyland Resort Paris pertenece y es explotado por la compañía francesa Euro Disney S.C.A, una compañía con 39,78% de su accionariado en manos de la Compañía Walt Disney (The Walt Disney Company), el 10% del príncipe saudita Al Waleed Bin Talal y 50,22% de otros accionistas. El parque está a cargo del presidente y CEO Karl Holz.
El complejo estuvo sujeto a controversia durante los períodos de negociación y de construcción, cuando un número de prominentes figuras francesas expresaron su oposición al parque, además de las protestas llevadas a cabo por los sindicatos y otros franceses. Otro contratiempo siguió a la apertura del complejo, la asistencia al parque, ocupación de los hoteles e ingresos cayeron por debajo de previsiones. En un esfuerzo por mejorar su imagen pública, se cambió el nombre del complejo de Euro Disney Resort a Disneyland Paris en 1995. En julio de ese año, la compañía vio su primer beneficio trimestral.
El segundo parque temático del complejo, Walt Disney Studios Park, abrió sus puertas el 16 de marzo de 2002.
El 12 de abril de 1992, "Euro Disney Resort", su parque temático "Euro Disneyland" quedan oficialmente abiertos. Los visitantes advirtieron del caos en los accesos al parque y, una encuesta del gobierno, indicó que medio millón de personas en 90.000 vehículos pudieron entrar al complejo. La radio francesa avisó para que el tráfico evitara la zona. A mediodía, la zona de estacionamiento estaba llena aproximadamente a la mitad, lo que sugería un nivel de asistencia de unas 25.000 personas. Algunas especulaciones sugirieron que la gente había hecho caso de la advertencia de mantenerse alejados ese día en que se cortó la conexión directa por ferrocarril RER del parque Euro Disney al centro de París.
El Parque Disneyland está en funcionamiento los 365 días del año desde la apertura del complejo. Es una versión modificada del parque Disneyland de California. Cubre el 566.560 m² y consiste en cinco áreas que representan distintos temas: Main Street, Fairland, Adventureland, Fantasyland y Discoveryland.
El parque Walt Disney Studios, abrió sus puertas en de 2002. Es el segundo parque temático Disney segundo basado en el negocio del espectáculo y el cine, después del parque Disney-MGM Studios de Walt Disney World.
Después de pasar un extenuante día pateando todo Eurodisney volví al hotel a hacer la maleta y preparar el viaje de regreso a casa, los días que he estado en París han sido muy entretenidos, ha habido de todo y todo bueno, lo único un poco malo a sido el tiempo atmosférico, la mayoría de los días ha estado nublado, pero que le vamos a hacer, en las vacaciones tiene que haber de todo.
Me lo he pasado muy bien y he conocido muchas cosas muy interesantes, sobre todo he conocido la Ciudad Luz y eso es muy importante. Ah! Por cierto ¿sabéis por que se le denomina la Ciudad Luz? Púes por que fue la primera ciudad del mundo donde se puso en marcha el alumbrado público por bombillas eléctricas de sus calles y edificios más importantes a primeros del siglo XX. Que lo sepáis. A ver si os animáis y os dais una vueltecilla por la ciudad.